Salir del armario es fácil, de Lara Santaella
675
post-template-default,single,single-post,postid-675,single-format-standard,theme-bridge,bridge-core-1.0.2,woocommerce-no-js,ajax_fade,page_not_loaded,,vertical_menu_enabled,qode-title-hidden,side_area_uncovered_from_content,columns-4,qode-theme-ver-18.2,qode-theme-bridge,disabled_footer_top,disabled_footer_bottom,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-5.7,vc_responsive

Salir del armario es fácil

Hola, desconocide. Vengo hoy a hablarte de lo fácil que es salir del armario. Tan fácil, tan sencillo, que la mayoría de la gente lo hace sin saberlo, minuto a minuto. Lo hacen en un lado y otro, arriba y abajo, en todos lados y en cualquier situación posible. Quizás te preguntes dónde vivo, que veo a la gente salir del armario a cada paso que doy. Y la verdad es que el lugar es lo de menos.

Cuando un chico le grita una bordería a una chica en medio de la calle, está saliendo del armario. No sólo como un gilipollas y un individuo que quizás estaría mejor en su casa, sino también como hombre heterosexual. Cuando tu compañera de trabajo viene y te enseña las fotos de vacaciones con su marido y sus niños, está afirmando su relación aparentemente hetero. Cuando un muchacho en el bar deja todo lo que está haciendo y sale por piernas al grito de “mi mujer ha roto aguas”, también sale del armario.

Lo difícil es mantenerse dentro del armario

Estar dentro del armario significa no unirse a las cervezas de después de la jornada laboral, no sea que vayas a largar más de la cuenta. Significa no poder hablar de tu marido, de tu esposa. Significa no poder pedir un día libre cuando tu pareja enferma. Quiere decir no cogerle de la mano en público, no sea que os vaya a ver alguien.

Mantenerse en el armario significa no poder llevar al chico con el que llevas saliendo tres años a la cena de navidad, mientras tu hermana lleva al novio con el que lleva dos semanas escasas. Mantenerse en el armario significa vivir una mentira.

No se trata de con quién follamos o dejamos de follar. Nunca se trató de eso. Ser parte de la comunidad LGBT no se trata de sexo, de fiestas, de ligues o de cabalgatas. Va de quién eres y de con quién compartes tu vida. Es merecerse el respeto de amigos, compañeros y seres queridos. Es ser quien eres, sin miedo de que tu identidad de género o tu orientación sexual sean motivo de risa. Se trata de estar orgulloso de ti misme.

Hablemos de Orgullo

Hay personas que aún opinan que no hay razón o motivo para estar orgullose de pertenecer a esta comunidad, y debo decir que estoy de acuerdo. Ser lesbiana, gay, bi o trans no es motivo de orgullo, porque no hemos elegido serlo.

El Orgullo viene luego. Cuando decimos con Orgullo quiénes somos, qué somos, sin miedo, sin vergüenza. Cuando le gritamos al mundo con nuestra mera presencia que aquí estamos, aquí seguiremos y que no entra en nuestros planes irnos de manera silenciosa hacia la fría noche eterna.

Seguimos vives. Seguiremos vives. Eso es lo que importa.Esta manifestación surgió a causa de la aparición del cuerpo de Diana Quer, una víctima más del machismo imperante en nuestra sociedad. Tuve el honor y la suerte de capturar algunos momentos de la rabia que nos unía.

Lara Santaella
larasantaellafoto@gmail.com

Fotógrafa, escritora, traductora y diseñadora gráfica. Orgullosamente trans. Disponible para sesiones y encargos. ¡Pregúntame lo que quieras sin miedo!

No Comments

Post A Comment